-El Apocalipsis esta aquí.
-Saludemos a Satán.
-Él es el eterno salvador.
¡Salve, oh, gran Satán!
Llévanos lejos de este lugar,
hacia las montañas en que habitas,
encerrado ahí por dios; llévanos a tu casa,
que es idéntico a nuestro hogar.
¡Llévanos para volver a empezar!
______________________________
Serpientes e iguanas
se muestran ante mí.
¿Qué dicen? No entiendo.
¿Qué escuchan? No oigo.
¿Qué observan? No veo.
Las matare a todas;
aplastare sus cráneos.
Después llorare sus cuerpos
y finalmente seré libre,
libre de las cadenas de Morfeo.
___________________________
Buques de guerra me arrastran
a la nueva habitación de mi color.
Disparan a discreción, disparan
al fruto de mi ignorancia.
Mar y tierra,
mar y tierra.
Ya no existen.
___________________________
Arde la verde leña
con lenta franqueza;
su rojo y azul es hermoso.
Levanta su boca al cielo
cierra sus puertas al clero
invita su sexo al negro.
Baña el rostro del niño,
y al final queda blanco
como nunca fue antes.
___________________________
Mientras el caballero recibe
la final estocada,
la doncella es tocada
por los dedos del rey.
La sangre brota en caudal.
5/3/10
12/2/10
2:14 a.m.
Arabia conoce la noche.
Arabia vive la noche.
Arabia conoce Arabia.
Arabia es la noche.
De noche en Arabia
dije esto:
Y los pájaros me hablaron
pero no dijeron nada.
Me siento tan agradecido
por saber esto:
amo al mundo entero.
Por esto otro me siento mejor:
quiero al mundo entero muerto.
Tengo tantos hermanos,
varios varios,
pero no soy hermano de nadie.
Por esa razón los amo
y por esto ultimo los odio.
1/1/10
31/12/09
Para Darger, de Baudelaire
El extranjero
-¿A quién quieres más, hombre enigmático, dime, a tu padre, a tu madre, a tu hermana o a tu hermano?
-Ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano tengo.
-¿A tus amigos?
-Empleáis una palabra cuyo sentido, hasta hoy, no he llegado a conocer.
-¿A tu patria?
-Ignoro en qué latitud está situada.
-¿A la belleza?
-Bien la querría, ya que es diosa e inmortal.
-¿Al oro?
-Lo aborrezco lo mismo que aborrecéis vosotros a Dios.
-Pues ¿a quién quieres, extraordinario extranjero?
-Quiero a las nubes..., a las nubes que pasan... por allá.... ¡a las nubes maravillosas!
4/12/09
17/11/09
Primero
Los tigres dejan todo
tal como estaba.
Se mueven a velocidades
inexistentes para los demás.
Dan vueltas hacia atrás,
con sus colas hacia el futuro.
Nada cambia de lugar.
Y aun así
tal como estaba.
Se mueven a velocidades
inexistentes para los demás.
Dan vueltas hacia atrás,
con sus colas hacia el futuro.
Nada cambia de lugar.
Y aun así
se siente
diferente.
diferente.
4/11/09
-
Mi espíritu desciende hasta el punto más bajo.
Tantas veces dicho esto. Demasiadas para recordar.
Las montañas ya lo saben, las estrellas lo arroparon.
Mil y tantas cosas se ven desde donde estoy.
¿Qué es real y qué lo mío?
Donde conseguí mi cabeza debe haber muchas otras.
Pero esta es mía, al demonio las demás.
Hahahaha, no lo puedo sentir, nada puedo sentir, nada.
Salvo esto.
¿Qué es esto? Es la posesión del cuervo, la cura de la araña,
el manjar de un pantano, el desierto en carne viva.
Incluso el océano me rechaza, me hierve las entrañas al entrar
dentro de él.
Quiero escribir algo trascendente, pero no sé porque lo deseo.
Y deseo y deseo y deseo que nada sea desasosiego, ayuda a quien se ayuda.
El fuego de Prometeo, la espada de Damocles, el toque de Midas.
Justos son los hombres cuando vuelven la mirada fuera de mí.
Soy despojo, soy la rabia.
No, yo soy nada, en mi cabeza no hay algo.
Patadas dadas en el aire, piernas que no regresan jamás.
Orillas del diván.
Y ahora dime qué es lo que piensas sobre ti, lo demás no me importa.
Maldito cerdo egoísta.
Solo y…?
Tantas veces dicho esto. Demasiadas para recordar.
Las montañas ya lo saben, las estrellas lo arroparon.
Mil y tantas cosas se ven desde donde estoy.
¿Qué es real y qué lo mío?
Donde conseguí mi cabeza debe haber muchas otras.
Pero esta es mía, al demonio las demás.
Hahahaha, no lo puedo sentir, nada puedo sentir, nada.
Salvo esto.
¿Qué es esto? Es la posesión del cuervo, la cura de la araña,
el manjar de un pantano, el desierto en carne viva.
Incluso el océano me rechaza, me hierve las entrañas al entrar
dentro de él.
Quiero escribir algo trascendente, pero no sé porque lo deseo.
Y deseo y deseo y deseo que nada sea desasosiego, ayuda a quien se ayuda.
El fuego de Prometeo, la espada de Damocles, el toque de Midas.
Justos son los hombres cuando vuelven la mirada fuera de mí.
Soy despojo, soy la rabia.
No, yo soy nada, en mi cabeza no hay algo.
Patadas dadas en el aire, piernas que no regresan jamás.
Orillas del diván.
Y ahora dime qué es lo que piensas sobre ti, lo demás no me importa.
Maldito cerdo egoísta.
Solo y…?
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