A la sombra guardaron. Caminando cuesta abajo, pues es claro que de arriba viene, la historia encuentra la luna, quien pronto recuenta recuerdos hipnóticos de sueños soporíferos alumbrados en vela. Un disfraz hipodérmico para todas las fiestas, para todos los años. Una herramienta siempre cargada, útil en cada actuación. Obscuros caminos, visiones carmesí. Los colores del infierno en una bestia celestial. Las flores, para otra ocasión.
2/11/12
28/10/12
CRTR
Apenas era un decibel más alto que el otro, apenas lo suficiente para forzar la salida de toda esa gente. Lo demás merece el olvido.
Pasemos a otra cosa. Algo más viejo, más sano, menos de esto. Una ficción tal vez. Un momento casi tan complejo como este. Posibilidad de fracaso. Peligro, riesgo, muerte; el signo de una época ajena. Un botón en la solapa, una daga en la espalda, una cadena en el cuello, nada en los bolsillos; los pies azules. Me dicen que lo escriba, que lo guarde. No puedo hacerlo, sólo cantarlo. No puedo hacerlo, sólo pensarlo. No puedo hacerlo, sólo solo.
La vida justo comenzaba, pero ahora está muerta. Desátame de esta monstruosidad. Así sucede. Con los escombros al frente de la casa. Un sombrero sobre la cama. Una estupidez mía. Bueno, todo eso terminó el día que me fui.
22/10/12
8/10/12
9+9=9
Sinestesia. Además de otras cosas. Del frío o del calor. Una pieza a la vez. Se atraviesa. Si los cazadores bailaran en cualquier momento. Anhelo. Hacer sitio. Vi-vi una estrella. Gente amable. Elegantes autos. Nunca seré libre. Sólo yo. Un pendejo que la hizo. Perdido/Encontrado/Buscado/Atrapado/Desaparecido. Un lugar como un sueño. Las puertas del Edén. Lejos del norte. Contrario. De noche. Hasta ese punto. Suelto. Prepárate. Arrójalo. Luces múltiples. Fragmentos. Pequeño Juan, no supo lo que le ocurrió. No hay huellas para seguir. Ininteligible. Lo intento. Los colores regresan. Expuesto por todos lados. Esto va a pasar. Le pregunté a un amigo. Lo puedo recordar. Entonces yo era diferente.
23/9/12
◑
Blanca obscuridad. Fin del día e inicio de la noche. Y esta nunca termina. Se rompe, y son dos; dos son más que tú, que ambos. A un lado los mejores, del otro otros. Algo dirán unos de los otros y otros no dirán nada. No te centres a las palabras: el significado, y sentido, último está en la vibración. ¿Qué vibra más, el derroche o el aprendizaje? Aparecen fantasmas ante los que nada puedes hacer pues nada ves. Es todo una sensación, las olas del mar, que acaba cuando has pasado un camello por el ojo de una aguja. Y los cielos son verdes, las rocas son blancas, los arboles carne y tú la nada. Mañana es inverso, simétrico. Ahora es una oración sin predicado y sin tonada. Está vació. Infinito.
11/9/12
4/9/12
LS 94
He escuchado a las mejores generaciones de mi mente caer en llanto dentro
de las sombras del túnel,
reptando hacia la boca de los blancos con sombreros arábigos bajo los zapatos,
histéricos, hambrientos, históricos hipsters,
rogando al hombre por un dios védico, mágico, Heliogábalo, selenita,
anticuado, que les tema por su interior,
abriendo la ventana para respirar el primer halo de obscuridad que es presente mientras los días son dos siglos que no se contraen, ni se observan
ni detienen frente a los destrozos de los gatos muertos,
cuando conocieron la figura y el silencio de los de antes, de los futuros,
dejando la comida para portar insignias oxidadas
y tomando decisiones por las que habrán de reír,
repitiendo los nombres de Mahoma y Mohamed con prisa, rayando los dientes
con ácido de otros saberes, con las ropas colgando en la ventana,
con manchas en la frente, con los ojos secos y desorientados,
mientras nuestras hermanas acogen a los extraviados,
sintiendo el peso del cabello sobre las orejas, aullando, aullando, aullando,
nerviosos, por el paso de un escalón a otro, aullando de noche.
Pero de ti no he escuchado nada.
Debo poner más atención.
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