15/5/17

NON

escondido en el infierNO
con Una botella de viNO
y una guitarra rota 
recibo dos libros
entrego más que el alma
doy la direccióN de un
perfecto insomne travesti

Falló la tubería y dejé
que corrieran los pelos
van a volver, siempre 
Regresan cuando Leo a Lenin
uno tras otro -conspiracióN-

Sé que prometí hacerlo
más veces, pero es fácil
así, 500 vueltas a Hegel y me 
siento de 16 otra vez
Dió un paseo en bicicleta
que le dejó agotada
exhibió disgusto por ti
eso de ninguna forma es NOvedad

mataron a un presidente
lo clavaron en un cerro
escribieron en el pecho
tres edictos y una constitucióN
Nueva Reforma 
Nueva Forma
Nueva NOrma
paraje natural en vista

oye, me pongo
                 red 
                 rama
                 tico

bravado

Oz Dramnor dejó el edificio mucho antes que Pegaso Zorokin; salió a acabar con la presidencia. Había conocido, por amigos en común, la poderosa formula de Zorokin, el meth z. A Dramnor los cabellos tornáronse blancos, casi amarillos, los dientes dorados, luego negros; perdió un ojo y ganó tres pulmones. Escribió 5000 canciones, grabó 3 cassettes en la piedra, amó a una tortuga, viajó de Alaska a la Patagonia atravesando ambos polos, rompió los huesos de varios violadores, amamantó a niños de mentes desahuciadas, se hizo chalán, santo, luchador, jugador de black Jack, pensador indescifrable, eternauta, trending topic en Sirius, mulato, yonqui y deudor de apuestas. La dulce nada revolucionó al pobre muchacho acomplejado, le liberó y ató. Murió, y así comenzó un libro.
Más tarde, pasados varios minutos (1200000000000000000), Pegaso perdió a un amigo, Gerardo. Nos parecemos en eso: yo perdí a Dramnor, Zorokin a Arana. Y nuestros amigos tienen sus libros. Nuestros amigos que son novelas; nuestros amigos que velan Urano, sus tortugas, palomas y luces; nuestros amigos ganando premios en Argentina, Escocia, Zacatecas, Madagascar y Trafalmadore; nuestros amigos conociéndose más allá, mientras Pegaso y yo nos conocemos más aquí. Chicos guapos de provincia (¡chicos guapos del Bajío!) siendo guapos en todo el éter, en todo el ex-país, en todas partes. Bajando por los túneles, liberando princesas de su corona, subiendo con las plantas, bebiendo fuego bajo el agua, escupiendo mezcal por 10 pesos, leyendo Kirkegaard y Benjamin, y Rulfo y Bolaño, y Genet y Mallarmé, y Flaubert y Rimbaud, y Milev y McClure, y Mendoza y Sierra, y Arellano y Velázquez, y Rodríguez y Araujo, y Cardenas y Martín del Campo. Dejando chorros de orina en cada casa, en cada pasaje, en cada estatua, cada gasolinera de aquí a los castillos de Transilvania. Escriben, en el inter, uno sin saber hacerlo, y cantan, ambos sin saber hacerlo, pero lo hacen y dejan de hacer; recuerdan lo que hacían antes de hacerlo o dejar de hacerlo. Olvidan todo y vuelven a empezar.


¿Por qué mueren los poetas?
Por la sangre
En las paredes
Por la tinta
En las historias
Por los ojos
De une
Por el tacto
De otre
Para esperar
Para no tardar
Para ser sacrificados
Para ser más atractivos
Para ser
Devorados
Por
Los

G  
   U
S
  A
   O
     S

Y ser vengados
Renovados
E insultados
Y apostrofados
Para ser
Significados
Para dejar de ser
Poetas
Y comenzar
A ser
A hacer
Poema
Y conocer
Y llorar
Y bailar
Y escribir
Y tener amigos
Enemigos
Vecinos
Conocidos
Desconocidos
Clientes
Dependientes
Un bosque
Una utopía
Un sueño
Una pesadilla
Repetir hasta
Hartarte
Hasta sufrir
Convertir
El pan en queso
El vino en queso
El vino en se fue
El venir en quedarse
El quedarse enamorado
E irse
Inmolado




4/5/17

escaramuza

Algo entró a mis ojos.
Hombre yace en el piso
niño observa con decepción.
Sobre ellos un pájaro
vuela, tan rápido y alto;
parte de la isla.

Mi muerte, ocupada, demora
más de lo habitual. Vale decir,
no hay nadie entre nosotros.
Sin inspiración (no hay musas).
Las cenizas siguen colgando
de los brazos anexados.

Éter no, no. Sólido, pesado,
seco, rústico. Repetición, 
sí; se repite, con variaciones.
Del mismo tema se ha hablado.
Respuestas a preguntas no
formuladas. Espero, siempre.

Las crisis de los peces:
no hay agua que beber.
Gracias, gracias, gracias.
Todo el derecho y el izquierdo
lo tienen y lo pueden usar.
Febrero no exige cosa alguna.

Sigue en mis ojos el brillo.
Ríe si quieres, lo prefiero.
Tiemblo por fuera, tiempo
por dentro; la isla es península.
Cambiamos de un paso.
Vos y voz, silencio y yo.
Olvida y duerme. Despierta libre. 






22/10/16

Poca cosa en verdad

No es muy largo lo que debo decirte:
                   tiemblo cuando hablo de ello.

                  


                                             Poca cosa,
                      en verdad.

 





Miyó Vestrini

Nada más cierto


11/8/16

Las adiciones y los días

Escoges con cuidado cada una de las piezas. No todo puede pasar; algo tenderá a, por fuerza, cambiar. Pules sus fibras y el polvo lo regresas, mota por mota, a su lugar. Cuando terminas es momento de empezar, y, desprevenido tú, el golpe se siente. ¿Cómo fue, dónde ocurrió? El principio, el inicio. 


V


Jw salió a la calle sin emoción, pensando en otro momento y lugar, venido a cuento -su cuento, no el que estoy contando- sin motivo aparente. Los ojos blancos y la boca abierta, provocando asco a quienes lo encontraban en el camino. Jw se daba cuenta, cuenta de lo que demostraban sentir los demás, sin conocer la fuente. Volvióse inquieto y, de inmediato, su rostro se alteró; la visión fulguró; la boca cerró. Respiró, por una vez lo hizo. Dio un vistazo a lo que ante sí sucedía y pensó que estaba bien. Su rostro adquirió color. Siguió adelante. 


Fomenta un lenguaje odioso: enseña a comunicar el mundo de otra forma.



Que quede claro: no me atraparon, me traicionaron
por eso me entregué, yo sólo vine y me encerré
en estás 20 paredes, aislado de cualquier fantasma
y mejor así, y qué mejor, ya no hay la ilusión de 
tener comunicación. Deja de haber desastre afuera
porque dentro no hay más posibilidad de temblar.
Es cierto que provoqué miles de muertes en el 2010
todo por no dejarme caer en un rito de iniciación
aunque sí me vestí de blanco y dije hola cómo están
a todos los presentes, y bendije el pan y la sal.
También, en el 94, causé que todos perdieran dinero
al negarme a apostar en la final por el campeón;
aprendí de ese error y no volví a pensar en futbol.
Cada calamidad, cada plato que cayó, fui yo
quien lo causó. Mi mente está más allá de cualquier
control. Creí encontrar la solución, me acerqué
a la zona de precaución. Apeé y me entregaron flores,
una almohada, plumas y papel. Un recibimiento
a todo dar. Hasta ahí todo bien. Me acomodé en paz
dejando mis barbas sin cortar. Ahí todo se fue
al garete. No cuide suficiente la medida de mi andar,
otros, muchos, comenzaron a llegar sigilosos
entrando por la esquina, y ahí no los alcanzaba a ver.
Se pusieron de acuerdo, cuchichearon no sé
qué y me arrojaron al revés. De nada sirvió advertirles
las complicaciones que podría causar aquel
acto de mala fe. Ante mí pusieron todas las respuestas
pero no los problemas, tuve que inventármelos.
Más muerte, más destrucción, más incomprensión para
las buenas y malas conductas. Cuento largo, 
pero ya terminó. Estoy aquí, bien guardado y alejado
de cualquier disertación. Sólo hay algo aún
que lamento: la tradición de escribirnos epitafios.





5/8/16



MARXO


conspiración en
capas de cortar
peleas de grado
autista-artista
básicamente: no
existe la menor
pretensión aquí
se carece de índice
y cordialidad
así que el pulso
el puño en alto
un grito de vos
y la coz dentro
de la zona son
la razón de ser
para no callar
para qué o qué
acceso a internet
sólo eso y nada
más silente que
la animación
iluminando figuras
geotétricas
multiplicando
la devolución
atrás va quedado
la posible prosperidad
lo que hay del
otro lado de la ventana
es una lucha vociferante
y golpes que no podemos
sentir entender tener
se apaga el fuego
por toda el agua
pero ni una gota
alcanza a tocar
de talante oscuro
sin que lo sepa
hay peso pesado
dentro de la fiesta
decoración para la
próxima oportunidad
y ahora, un aviso
en el puerto: si vas
a una isla pierde
las plumas en ella
se un buen huevo