27/7/17

l'année dernière à la tête

Mejor que entonces, peor que antes, bien mañana, mal ahora. Un vórtice arrastra un nudo al levante dejando el hipotálamo sonriente; ah, todas las sonrisas acercan su silencio a la ventana, así no importa si es sincera la mueca, el proceso o signo practicable (convexo, diáfano, frágil, etc.). Mismo ocaso y el sonido no revierte la opacidad... que gesto más fulgente, lleva las rodillas a descansar de conexiones impuestas. Acerca fobias y terrenos fluctuantes. Superchería. (Aquí detenemos la marcha para ajustar al cazado). Ahora la montaña, las faldas de ella, el vómito en la ropa, los ojos nublados, el oído desecho: más cerca: más cerca: jugo negro. Encontrarán la manera, aunque se dude y resigne, el modo llegará al momento, nuevo o antiguo; nadie sabe pero se recuerda: el sol se hace. 






8/7/17

vuelta al oeste

amigo incomodo
no habla más que
de lo que puede
y no debe
ser jamás

sin entender
silencio 
sin entender
las cenizas
que ha dejado

destrucción
de sí y de días
para caballos
montando uno
rompiendo todo

todo pasado
cierra ventanas
asegura su ausencia
mejor, más penetrante
que no se vea



6/7/17

hiện nay

hijo de la naturaleza

elimina tus huellas
bórralas bien
el pasado no debe

obstruir el porvenir
ni el futuro volver
a predecir lo que fue





4/7/17

mi propio ojo

Nunca con atención, detalle. Lo blanco no lo es siquiera, lo gris cosa ajena. Nubes rondan destrucción y geometría, vuelven a jugar con el fin del contrato y la otra tesitura, aquella saga tardía, agreste. Insoluble al tacto como lo han dicho tan bién tanto extraños y distinguidos como portadores del eco. Rebosante preguntó haceres, uniones, fados y gracias; tres trabas girando permitirán ejecutar la leche, rastro radiante que soporta experiencia. Armas y tintas. El truco está harto de andar por la casa sin ventanas, sin dudas, justo cuando tenía el mismo ritmo atravesado. Igual que fumar grafito, que tintinear el bazo, orquestar fermento u orillas de un nombre. 

3/7/17

en un día

Ah, loco, yo, loco, quería saber qué eras, quién eras
(genero, especie...)
y qué eran, qué significaban «fluir», «fluido», «fluente»;
qué instante era tu instante
cuál de tus mil reflejos, tú; reflejo absoluto
yo quería indagar el último recinto de tu vida
tu unicidad, esa alma de agua única,
por la que te conocen por...


Dámaso Alonso




Las cosas cambian, y dos y tres y más con ellas. Ayer tuve surcos y telarañas, pétalos a la salida del trueno, una mirada para el sol y otra para el mañana. La primera dejaba extático. Viajaba lento por las horas esperando encontrarles, queriendo decirles cosas sin hablarlas; decir cualquier imagen, todas las imágenes. Seriamos migas, seriamos serios, seriamos amos. El cabello no revolvía estómagos, los dientes no cantaban muerte: era todo verde, todo vivo, todo un río. Sólo mi cabeza lo es ahora, un río que se seca de pronto y donde se hunden los recuerdos. Nunca más seremos lo que nunca fuimos, porque lo has dicho, por lo que he desecho, porque estos porqués son lo que se presenta en el presente, en lo que importa, en lo que pesa. El viento sopla y busca levantarme, hablarme quizá, pero no me lleva, o yo no le sigo, o desfiguro solo; me miran y lanzan piedras como juego, como risas, como antes. Despierto para encontrarme distinto, pero soy lo mismo;  entonces que sigo soñando que sueño que busco despertarte con las manos rebosantes de algo, cualquier cosa y la única cosa, que te haría volver las ideas, las vueltas, el cuello. Cortaba maleza, sacaba las hierbas, ponía un desorden en el reino de tu especie, y el pan estaba fresco. Cuando preguntaban diría lo que sé. Escucha, escucha, escucha.